
Miércoles de Ceniza y viacrucis
En la tarde el miércoles 5 de marzo celebramos a las 19 horas la eucaristía con la imposición de cenizas por nuestro párroco D. José A. Sánchez Herrera y un grupo importante de acólitos y seglares que se distribuyeron por todo el templo para facilitar la imposición de la ceniza. A continuación seguimos con la celebración eucarística, donde igualmente para administrar la comunión, y numeroso equipo de ministros extraordinarios de la Comunión fuero cubriendo todos los pasillos y capillas del templo, siendo su muy efectiva para que todos los feligreses que lo deseasen pudiesen recibir al Señor.
El finalizar la celebración Eucarística, que estuvo animada por miembros del Coro de la parroquia con bellos cantos, iniciamos el primer Viacrucis de Cuaresma 2025 donde participaron miembros de todas la hermandades, cofradías, asociaciones parroquiales así como representante de cada una de la pastorales de la parroquia. La cruz fue portada por miembros de las hermandades y cofradía de la parroquia.
Palabras de D. José A. Sánchez sobre la cuaresma
La Esperanza no defrauda, son palabras del apóstol pablo que a lo largo de este año jubilar, no nos cansamos de repetir para que enraíce en nuestras almas y en nuestras tareas.
Al comenzar hoy miércoles de ceniza el tiempo cuaresmal, tiempo en el que nos preparamos a fondo a fondo para renovar nuestras promesas bautismales, en la noche Santa de la Vigilia Pascual, la virtud humilde de la esperanza nos ayudará a superar la sequía y la esterilidad que provoca una cultura contaminada de individualismo y materialismo, una cultura que inocula en el corazón de muchos llamado el llamado virus de las “3 C”. Competencia, Comparación y Crítica. Un virus que cuanto menos puede provocar en quienes se contagian, ataques severos de desencanto y desesperanza.
Hace unos días, en los ejercicios espirituales, el sacerdote que nos lo dirigía, nos ofreció como vacuna para no contagiarnos o medicina para superar el contagio una parábola de Jesús que el evangelista San Mateo en el capítulo XIII de su evangelio; en concreto las parábolas del sembrador. Cinco cosas no dice la parábola que pueden hacer mucho bien en este camino cuaresmal:
Primero, que el campo en el que trabajamos no es nuestro. Es el Señor el sale cada día a sembrar; trabaja incluso mientras dormimos y quiere y cuida el campo más que nosotros.
Segundo, hay una parte de la semilla que se pierde y casi una pequeña parte fructifica por eso es más fácil caer en la cuenta de lo que se pierde que de los que de lo que fructifica. Pero no podemos despreciar lo pequeño frente a la cultura que valora lo espectacular y lo vistoso; el evangelio nos enseña a valorar de otra manera, a apreciar lo pequeño, lo aparentemente insignificante.
Tercero, el crecimiento suele ser lento, en cualquier caso no avanza a velocidad constante; momentos veloces, momentos de parón, incluso con la sensación de que la cosa va marcha atrás; por eso paciencia. Esperanza y paciencia son primas hermanas; La paciencia no es nada fácil; no se vende en ningún supermercado; además la impaciencia es muchas veces una forma de soberbia y orgullo. ¿Cómo es posible que estos no avance con lo bien que yo le planificado?.

Cuarto, tenemos que aprender a reutilizar nuestros éxitos y nuestros fracasos. ¿Quién lo pide? ¿Cuándo y cómo los medimos? Éxito y fracaso, son palabras que tampoco aparecen en el evangelio. A veces tenemos la soberbia de pensar que cuando nosotros triunfamos el Reino de Dios avanza vertiginosamente, y al contrario.
Quinto, al final del capítulo, Jesús en la sinagoga de su pueblo, la gente tras escucharlo dice ¿este de qué va?, ¿de dónde sacas la sabiduría? También a nosotros nos puede suceder lo mismo cuando vivimos como testigo de Esperanza.
Cuando la tentación de desencanto y desesperanza se presente en nuestras vidas, leamos ese capítulo 13 del evangelio San Mateo. En este tiempo de cuaresma, deseemos acompañar y acompañarnos a otros.

Para terminar, tres pinceladas sobre acompañar:
La primera, esperar. Esperar a las persona y esperar en las personas; que el otro tenga la percepción de que confiamos en ellos y en sus posibilidades.
Segunda, estar cerca, cercanía que no me mide distancia ni encima ni lejos. La distancia es distinta en cada persona. Cercanía es paciencia, es atracción, es preocupación por el detalle, en fidelidad en el trato, respeto a la forma de manifestarse cada persona.
Y tercero, acompañar es ser humilde. Humildad es estar y saber; humildad es saber marcharte cuándo te tienes que ir; y las personas que nos ven, como personas de Esperanza, eso suscita esperanza. Ojalá sepamos ilusionarnos e ilusionar, porque eso es lo que nos moviliza. Buena cuaresma. Buenas tardes. (Programa el Mirador 5 de marzo 2025)
Nuestro agradecimiento a Mario Alfonso Tellez por su extraordinario trabajo fotográfico.
Reportaje de Mario Alfonso Tellez Ramírez: https://www.facebook.com/share/p/1GyAPaBFz2/
