
Pepe Carrasco, nunca te olvidaremos
Con este título de la Sevillana del adiós, todos los feligreses de la Parroquia de la Encarnación de Marbella, queremos despedir a nuestro hermano Pepe Carrasco, ejemplo de buen cristiano, con una enorme dedicación a esta su casa, además de su familia, su trabajo y sus amigos. Nada mejor que hacerlo con la semblanza que Salvador Luque García hizo ayer en la misa funeral.




José Carrasco López
Todos vosotros conocíais a Pepe Carrasco, y sabíais lo feliz que era con su familia, lo enamorado que estaba de Mari, su mujer, y el magnífico padre y abuelo que era, por que siempre hablaba con alegría y cariño de su familia, que eran su vida y su orgullo.
Y seguro que sabíais que estaba muy vinculado a esta parroquia de la Encarnación desde que, con 9 años, en tiempos de Don Rodrigo Bocanegra y siendo su tío Pepe, sacristán, empezó a ayudar como monaguillo.


Pero tal vez no sepáis la labor que realizó aquí mismo durante más de 40 años, llevando reformas y mantenimiento de la Iglesia en los tiempos de D. Francisco Echamendi (qepd) de D. José López y ahora con D. José Sánchez, para que disfrutáramos de este magnífico templo.


Y además era Tesorero de la Asociación de Amigos del Órgano de Sol Mayor y Secretario del Consejo Pastoral Parroquial llevando los archivos parroquiales.
Todo esto fuera de su jornada laboral, sacando tiempo de donde no lo tenía, siempre con su buena disposición y su saber hacer para todo y para todos.












Pepe Carrasco empezó a trabajar en El Fuerte, en la que ha sido su 2º casa, en el año 1987. Su forma de ser y de trabajar le llevaron rápidamente al puesto de Jefe de mantenimiento del hotel y después al de coordinador de mantenimiento de todos los hoteles de la cadena.
A partir del 2010 llegó a ser director de We Resolve, una empresa de mantenimiento de hoteles que trabaja hoy día en 4 comunidades autónomas y en Jamaica, y que cuenta con 70 empleados para los que Pepe siempre ha sido un ejemplo como persona y como profesional.
Para mi familia era alguien muy cercano y cariñoso, alguien en quien confiar y con quien contar y siempre dispuesto a ayudar.




Y para mí en estos 30 años trabajando juntos ha sido una de las personas que más he apreciado en mi vida. Su familia, sus amigos, sus compañeros, esta iglesia , las cofradías que él quería, nos preguntamos cómo seguir adelante sin él. Ahora mismo no lo sabemos pero lo que sí sabemos es que vamos a avanzar día a día teniéndolo presente, haciendo las cosas bien y con alegría, como a él le hubiera gustado.
Descansa en paz compañero y amigo pepe.